Wicked’ fue una de las mayores sorpresa de la temporada pasada. Particularmente, sin ser un gran conocedor del musical, me topé con una película absolutamente conmovedora y hecha con gran amor y corazón por parte de todo el equipo involucrado.
Esta segunda parte, más oscura, continúa y cierra la historia. Aunque en esta ocasión, el film se sitúa un escalón por debajo respecto a la primera parte, especialmente debido a un primer acto bastante carente del ritmo y la fuerza narrativa de la primera película.
Además sufre un escaso desarrollo de personajes secundarios en pos de basarlo todo en la (preciosa y conmovedora) historia de Elphaba y Glinda. Las transformaciones de El hombre de Hojalata y el Espantapájaros (sin entrar en spoilers) resultan algo atropelladas. Aunque en el último caso si es cierto que su personaje, por su relación con las protagonistas, está algo más desarrollado.
Madame Morrible está casi llevada la villana paródica, el Mago continúa siendo el mismo inútil que en la primera entrega y el personaje de Nessa está totalmente desdibujado a pesar de ser un catalizador dramático potente para Elphaba.

Respecto a la conexión con ‘El mago de Oz’ el film pasa muy de puntillas por la trama de Dorothy. Aunque es cierto que está no es su historia, podría haberse ligado mejor a la historia principal, sin dejar algún que otro cabo suelto.
Pero vamos a la bueno. Si la primera película era el show de Cynthia Erivo con una sorprendente Ariana Grande funcionando como carismático alivio cómico, aquí es Grande quien se adueña absolutamente de la película. ‘Wicked: For Good’ es LA película de Ariana Grande, por la que se nota que lleva preparando este papel toda su vida.
Glinda es la que tiene quizás el mayor conflicto emocional en este film y la popstar se luce en todas y cada una de las facetas del personaje, logrando empatizar con ella y con su arco. Especialmente en el potente clímax de la película.

Y es que aquí se apuesta todo a ese ‘For Good’ cantado a dúo entre Elphaba y Glinda, que es sin duda lo mejor de la película, del mismo modo que sucedía con el ‘Defying Gravity’ de la primera película. Aunque lo que en aquella era pura emoción y epicidad, aquí es algo mucho más íntimo y conmovedor.
Una escena con la que es difícil no emocionarse y que resume a la perfección de lo que va ‘Wicked‘ en realidad, que no es si no acerca de la preciosa historia de amistad entre sus dos protagonistas.
La crítica política juega aquí también un papel más importante que en la primera entrega, con Elphaba encarnando la lucha contra la presión de un régimen dictatorial que expulsa a los diferentes de su nación y se abastece de la propaganda como arma arrojadiza para lanzar su mensaje. Algo que fácilmente puede extrapolarse a cualquier regimen político bien conocido en la actualidad.
Además, la película es más oscura narrativamente pero estéticamente es, como contraste, incluso más preciosa y colorista que la primera. Hay una evidente depuración estilística y visual respecto a la primera entrega.

Así que, en definitiva, aunque ‘Wicked: For Good’, tarde en adquirir el ritmo y la emoción de su primera parte, es sin duda un más que sobresaliente cierre a uno de los musicalesas importantes de los últimos años, en el que se nota desde luego el amor y el cariño con el que han trabajado todos los implicados en este proyecto.
Larga vida a Oz y larga vida a Elphaba y a Glinda .
Because i knew you…i have been changed Foor Good.
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